Este verano os contaba que un autillo no me dejaba dormir por las noches, ¡se las pasaba enteras con su aullido, imposible pegar ojo! Y es que las rapaces nocturnas, aunque no seamos muy conscientes de ello, conviven con el tráfico, los edificios y la gente en nuestras ciudades.

Cohabitan con nosotros, de manera casi imperceptible, lechuzas, mochuelos e incluso algún que otro búho real. El autillo es el más pequeño (no pesa mas de 100 gramos) y urbano de nuestros búhos, que habita no sólo en grandes parques si no también en arboledas y jardines privados de las urbes, y en concreto de Madrid.

Sin embargo, esta especie lleva muchos años con problemas para poder sacar adelante a su prole en nuestra ciudad. Por ello, Brinzal (ONG dedicada al estudio, conservación y recuperación de rapaces nocturnas), ha convertido al autillo en protagonista durante este año, a través de un proyecto dedicado a intentar determinar las causas de su disminución en Madrid. Este ha contado con la colaboración de la Fundación Biodiversidad, dependiente del Ministerio de Medio Ambiente, Medio rural y Marino, y del Ayuntamiento de Madrid.

El proyecto se llama “Conservación y estudio del Autillo Europeo en ambientes urbanos“, ha sido realizado durante 2011 y ha estado dedicado a la conservación del más pequeño de nuestros búhos urbanos, con problemas para seguir habitando en la gran ciudad. El estudio nos da muchas pistas sobre la situación en la que se encuetra esta pequeña rapaz.

Uno de los problemas de estos animales, es que la mayor parte de los pollos de autillo que nacen en Madrid se ven afectados por una patología que les produce graves daños en la zona de la boca, lo que les impide alimentarse normalmente. Como resultado, la mayoría de ellos muere de inanición. El objetivo principal del proyecto ha sido conocer el origen de la enfermedad, así como las razones por las que afecta exclusivamente a la población de esta ciudad.

Como conclusión del estudio veterinario, realizado a cerca de 60 ejemplares, se ha detectado e identificado un parásito como principal causante de la enfermedad. Brinzal comenta:

Estos resultados son muy importantes: no sólo es la primera vez que se detecta este parásito en aves, sino que también nos aproxima al origen del problema (presumiblemente la alimentación) y nos permite guiar próximos estudios, con el objetivo de mejorar la calidad sanitaria de la población de autillos de Madrid.

Se han estudiado también distintos aspectos relativos a la biología de esta especie migradora, fundamentales a la hora de establecer programas de conservación.Y esto es lo que nos han contado:

Se ha visto que tienen preferencia por zonas urbanas con praderas y césped, o que sus áreas de invernada en unos pocos casos se sitúan en el levante español, mientras que la gran mayoría de los autillos realiza un largo viaje de miles de kilómetros, hasta África Central y Oriental.

Además, hemos acercado esta peculiar ave a la población madrileña a través de actividades divulgativas especiales, como una jornada nocturna dedicada al autillo en el Real Jardín Botánico de Madrid. El objetivo ha sido mostrar a los ciudadanos los valores ecológicos y culturales de la presencia de esta pequeña rapaz nocturna en ambientes urbanos, cuyo aflautado canto esperamos seguir escuchando en las calurosas noches del verano madrileño.

Si quieres conocer en profundidad el estudio, pincha aquí. Así conocerás un poco más de cerca a estos pequeños animales que conviven con nosotros en silencio… ¡o no tanto!