España es uno de los países más ricos en cuanto a biodiversidad, pero los cambios climáticos, el problema del agua, y el crecimiento de las infraestructuras amenazan con fuerza la supervivencia de algunos de nuestros animales más emblemáticos. Las especies en peligro de extinción que existen en España son el lince ibérico, el águila imperial, el oso cantábrico, así como algunos anfibios y reptiles, incluso peces.

Germán Alonso, de la Fundación Biodiversidad y nos ha contado cuál es la situación de estas especies.

“Para saber cuándo un animal pasa a estar en peligro de extinción la UE sigue dos indicadores: por un lado la densidad de población (el número de ejemplares) y, por otro, el área de distribución. Es tan sencillo como tener en cuenta si la especie tiene menos ejemplares o si cada vez se reduce más el lugar donde vive. Esto lo conocemos con los censos que realizamos”.

“Los factores por los que una especie acaba en peligro de extinción, en general, tienen que ver con el uso del territorio. Los humanos hemos crecido en número, ocupamos cada vez más espacio, utilizamos los recursos de una manera más eficaz (lo que implica que dejamos menos para los demás)… Tiene que ver también con las infraestructuras que hacemos, con el tipo de agricultura, con la utilización de los bosques, etc. Con los comportamientos de nuestra propia especie, estamos arrinconando y dejando sin espacio vital a otras especies, lo que hace que esas otras vivan peor, con dificultades para mantener poblaciones estables”.