La he entrevistado y nos ha contado su colaboración con la ONG Brinzal, una entidad que recupera animales salvajes, sobre todo aves nocturnas y los devuelve a la libertad. “Esta vez cambiamos la historia de la magia, y por una vez somos los magos los que nos convertimos en los ayudantes de los búhos”, comenta Ana.
Lo mejor de todo es que Brinzal nos propone apadrinar a alguna de estas aves: les ponemos nombre, nos informan de su recuperación, y cuando está lista para volver a volar nos dan la oportunidad de ponerla en libertad. Un buen regalo de cumpleaños para los más pequeños.



Luz verde al Plan Estratégico del Patrimonio Natural y la Biodiversidad




