Pesca de anchoas cantábricas¡La anchoa está de enhorabuena! Y es que este pez, todo un manjar culinario de la dieta mediterránea, estaba llegando a uno niveles realmente preocupantes debido a su consumo excesivo.

Según datos estimados por el Consejo Internacional para la Exploración del Mar (CIEM), la biomasa de la anchoa del Cantábrico se encuentra en unas 98.450 toneladas, muy por encima del nivel de precaución.

Este informe, basado en resultados de las campañas científicas realizadas por AZTI-Tecnalia y el Instituto Francés de Investigación para la Explotación del Mar (Ifremer por sus siglas en francés), confirma el importante aumento de la biomasa de anchoa en el Cantábrico. Estos datos son realmente positivos, ya que la biomasa registrada en lo que llevamos de año es la que alcanza las cotas más altas desde 1987.

La cifra constituye una magnífica noticia, después de que esta pesquería se viera obligada a cerrar en 2005, como consecuencia de la aplicación de una gestión insostenible alejada de las posibilidades reales de pesca. Ya en 2010, comenzó a notarse una recuperación del stock, lo que demuestra que las medidas de prevención por un desarrollo sostenible comienzan a funcionar.

No obstante, la ONG Oceana aboga por establecer medidas de precaución, para que los errores cometidos en el pasado no se vuelvan a repetir. Así nos lo ha contado Javier López, científico marino de la organización:

“Desde Oceana, recomendamos que la biomasa de la población del bocarte cantábrico llegue a un nivel que permita su explotación sostenible de acuerdo con el rendimiento máximo sostenible. Esto es lógico, ya que cuanta más anchoa haya, más se podrá reproducir y por tanto menos problema a la hora de su consumo.”

Esta perspectiva ya no sólo favorecería a los seres humanos, sino también a un ecosistema que pide a gritos una pesca sostenible para preservar la biodiversidad.