Oso Pardo IbéricoEl cambio climático ya es una realidad, y comienza a afectar gravemente a la fauna y la flora de nuestro país. Los cambios de temperatura y de condiciones experimentados en diversos hábitats están provocando la merma e incluso la desaparición de distintas especies, que no se pueden adaptar a nuevos entornos naturales.

De hecho, los datos de un estudio promovido por el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino afirman que más de la mitad de los vertebrados de la península Ibérica van a necesitar medidas concretas de conservación contra el cambio climático durante este siglo.

Este estudio, realizado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universidad de Extremadura pretende evaluar los posibles impactos del cambio climático en el territorio peninsular durante el siglo XXI y alerta de que entre 2041 y 2070 el 51% de los vertebrados necesitarán medidas especiales dirigidas a preservarlos, y que a finales de siglo el porcentaje será mucho mayor.

Según los expertos, los que más crudo lo tendrán serán los anfibios, a los que les resultará muy complicado encontrar huecos en los que acoplarse por lo que sufrirán un gran descenso en su número.

Además, el informe señala que, debido al aumento de las temperaturas y al descenso de las precipitaciones, la mayoría de especies migrarán hacia las regiones del norte y nordeste y se teme también por las dos poblaciones de oso pardo que actualmente sobreviven en la península Ibérica, la pirenaica y la cantábrica, que se verán afectadas por la completa desaparición de las condiciones climáticas idóneas para su supervivencia.

Por último, en lo referente a la flora, las conclusiones del estudio son que casi la mitad de las especies ven “drásticamente reducido” su territorio de clima favorable.

El daño ya está hecho, y parece irreparable pero desde este blog de Medio Ambiente, os recordamos que debemos ser todos los que colaboremos para paliar los efectos del cambio climático.