Un quebrantahuesos joven en Ordesa. ©Andoni Canela

Un quebrantahuesos joven en Ordesa. ©Andoni Canela

Me encuentro en el Pirineo bajo una fuerte ventisca, pero a pesar de ello no estoy solo. A unos cuantos metros un joven ejemplar de quebrantahuesos (Gypaetus barbatus) destaca por su plumaje oscuro sobre el manto blanco. Esta rapaz osteófaga y necrófaga trata de alimentarse con los huesos de un mamífero que han quedado ocultos bajo la nieve. Si este ejemplar consigue evitar las amenazas que hoy ponen en peligro su supervivencia, especialmente el veneno, podrá sumarse a los 350 ejemplares (unas 100 parejas reproductoras están bajo control) que viven en la península ibérica.