Unos tenues rayos de sol otoñal iluminan el manto nival después de las últimas tormentas. Aún no es invierno pero las primeras nieves han llegado con fuerza y parecen haber sorprendido a esta corza (Capreolus capreolus) que trata de buscar alimento. En los bosques del Valle de Arán, donde está tomada esta fotografía, encuentra refugio, alimento y tranquilidad, y es común verle durante el invierno entre hayas y abetos. Es un animal esencialmente forestal, su pequeño cuerpo y la reducida cuerna de los machos, que no se enreda entre los árboles, son sus mejores adaptaciones para la vida entre árboles.


Luz verde al Plan Estratégico del Patrimonio Natural y la Biodiversidad





Me encanta la foto, está muy bien hecha y planteada. Además en pleno Valle de Aran. Genial.