¿Qué es el efecto invernadero? ¿Cómo afectará al planeta el cambio climático? ¿Qué podemos hacer para intentar paliar sus efectos? El Decano de la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), Víctor Fairén, contesta a todas nuestras preguntas.
“El cambio climático es una cosa de la que se debe preocupar la población, porque por muchas decisiones políticas que intentemos tomar, si nosotros no lo asumimos como un problema nuestro, las medidas nunca tendrán efecto”.
“Existe un modelo que asegura que habrá un grado y medio de subida de la temperatura de aquí al 2100. Si esto es así, puede que haya un impacto sustancial en la población humana y en las especies animales y vegetales. Y eso que la temperatura en el último siglo y medio se ha incremetado 0,6 grados nada más (hablamos de promedio). Otros umbrales apuntan a casi cuatro o cinco grados, ahí las cifras son muy altas y el impacto en sistemas ecológicos sería brutal, tanto directo como indirecto”.
¿Actualmente, qué está ocurriendo ya?
De lo que sí estamos convencidos es del incremento que han sufrido los gases de efecto invernadero, que sustancialmente son el dióxido de carbono y el metano. Su origen es esencialmente antropocentrico, es decir, de origen humano. Existen causas naturales de las que derivan estos gases, los pantanos, por ejemplo, producen mucho metano. En cuanto al dióxido de carbono, su crecimiento depende de la temperatura media de la tierra, por lo que hay épocas de glaciación en las que se reduce y otras en las que sube y de la capacidad de absorción que tenga el océano, que es el gran sumidero de dióxido de carbono. Pero no habiendo variado sustancialmente las causas naturales, en los últimos 50 años el incremento brutal que ha habido en muy pocos años, es esencialmente de origen humano.
Pero ¿por qué se calienta la Tierra?
Es muy sencillo: el sol aporta luz de todo tipo de longitudes de onda a la Tierra, pero ésta radia en forma de infrarroja nada más. El problema es que por la capa de dióxido de carbono que hay actualmente que es mayor de lo normal, la radiación infrarroja queda obstruida y la consecuencia es que la tierra se calienta. Es lo que se llama efecto invernadero. Es lo que le ha sucedido a Venus. Este planeta tiene una atmósfera que ha producido un efecto invernadero que hace que las temperaturas sean extremas, del orden de 600 o 700 grados.
Aunque ahora mismo se tomasen todas las medidas necesarias, ¿estamos a tiempo o el daño ya es demasiado grande?
Tendríamos que esperar muchos años para que incluso parando totalmente las emisiones, dejándolas a nivel cero, pudiésemos reestablecer las cantidades de dióxido de carbono que había en la atmósfera hace apenas un siglo. Pero el daño no está hecho, la Tierra se readaptará. 100 años para nosotros es mucho pero para la naturaleza es poco. Todo depende con la escala de tiempo con la cual midamos los efectos.
¿Qué se puede hacer con urgencia? ¿qué mejora es fundamental?
Supongo que la fundamental es concienciar el problema a la población, porque se está jugando no su futuro, sino el de sus hijos y, fundamentalmente, creo que todo pasa por una redefinición de lo que es el desarrollo. Es decir, que nosotros en Europa en un plazo medio deberíamos mitigar los gases de efecto invernadero. Hay tecnologías que podrían implementarse. Pero claro, están los países en desarrollo a los que no podemos privar de una vida digna.


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A los gobiernos no les conviene que los ciudadanos reflexionen mucho (mejor, nada) sobre el cambio climático. Bush, por ejemplo, hace todo lo posible para que los estadounidenses no conozcan este gravísimo problema, no se fijen demasiado (mejor, nada) en él. Hay que romper con eso. Hay que darle al cambio climático toda la visibilidad que merece, dada su relevancia, y que necesita para que se comiencen a movilizar conciencias y acciones.
Totalmente de acuerdo contigo, Sonsoles. Está claro que los gobiernos son quienes tienen el poder, pero no están haciendo nada; así que habrá que conseguir que los ciudadanos se echen sobre ellos masivamente, exigiendo medidas y soluciones, igual que se ha hecho a lo largo de la historia para otros temas. El cambio lo tiene que impulsar la fuerza y la terquedad del pueblo, porque los gobiernos por sí mismos, está claro, que no mueven un dedo, al menos no por el medio ambiente.