No voy a dar una buena noticia, porque la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ) ha advertido de que cada año mueren en el mundo más de tres millones de niños menores de cinco años por culpa de enfermedades relacionadas con el medio ambiente.
   
La degradación del medio ambiente, la polución, el tabaco, la contaminación del aire, la falta de saneamiento, el uso de combustibles sólidos para cocinar en el interior de las casas o la utilización de pesticidas son algunos factores ambientales de riesgo para los niños que favorecen el desarrollo de enfermedades respiratorias.

El doctor Julio Ancochea, presidente de los neumólogos ha advertido:

“Los niños son especialmente vulnerables a las condiciones medioambientales y su exposición a la contaminación puede contribuir a aumentar la mortalidad, la morbilidad y la discapacidad infantil”.

Por este motivo, continúa este experto, “es importante que el personal sanitario reconozca y evalúe estos factores y prevenga las enfermedades relacionadas con el medioambiente”.
   
En cualquier caso, las consecuencias que tiene el medio ambiente para la salud no son un problema sólo para los niños de los países en vías de desarrollo.

La doctora Cristina Martínez, coordinadora del Área de Medioambiente y Enfermedades Respiratorias de Separ también nos cuenta:

“La degradación del medioambiente, la polución o la contaminación química son un problema global”.

Por ejemplo, explica la Separ, la capacidad pulmonar de los menores que viven cerca de las grandes vías de tráfico es un tres por ciento menor que la capacidad de los que residen a 1.500 metros, a causa de la toxicidad de los motores diesel.
   
La reducción de la función pulmonar infantil es un conocido factor de riesgo en el desarrollo y empeoramiento del asma y el posterior desarrollo de ‘epoc’ (enfermedad pulmonar obstructiva crónica).
   
Por último, recuerdan los neumólogos, un informe de la Organización Mundial de la SAlud (OMS) destaca que la diarrea, el paludismo y las infecciones respiratorias arrojan un gran porcentaje de morbilidad atribuible al medio ambiente y también de mortalidad en niños menores de cinco años.
   
El porcentaje de defunciones debido a estas tres enfermedades atribuibles al medio ambiente alcanza la cifra del 26% en los niños menores de cinco años que viven en países en desarrollo.