
null
Cámaras fotográficas que intuyen su presencia y disparan un click. Con un impresionante banco de imágenes, el FAPAS (Fondo para la Protección de los Animales Salvajes), conoce cada día mejor la situación de los osos pardos de nuestro país. Ahora y con la ayuda de la Obra Social de Caja Madrid, este proceso mejora para proteger mejor a uno de los animales más admirados de nuestra fauna.
Desde al año 1998, en FAPAS desarrolla un proyecto que consiste en instalar cámaras con sensores en árboles o entornos naturales. Cuando los sensores detectan movimiento, se activa la cámara y dispara una fotografía.
Ahora mismo, en el archivo fotográfico hay unas 10.000 piezas, de las cuales 650 son de oso. Otros animales como el zorro cuenta con 2.500 instantáneas, el jabalí con 2.300, y un despliegue enorme de otro tipo de animales como corzos, etc.
El trabajo de campo consiste básicamente en hacer recorridos que se repiten todos los años y en los que se van recogiendo indicios de su presencia: huellas, excrementos, pelo enganchado en corteza de árboles… Con el uso de cámaras, lo que se está consiguiendo es llegar a un grado mayor de individualización de ejemplares.
La idea es crear un archivo fotográfico digital con las más de 8.000 fotografías obtenidas en los últimos años y realizar diversas actividades de divulgación.
“El objetivo del proyecto es favorecer la gestión de la población de oso pardo y mejorar sus medidas de protección y conservación. Lo que ocurría es que todo ese material estaba en papel, en negativos y también era un riesgo que se deteriorase, perdiese, de que le ocurriera algo. Nos interesaba tenerlo digitalizado para tener además un mayor manejo de esa información, de intercambio con otras organizaciones que desarrollan proyectos de conservación de oso, para su uso en publicaciones divulgativas de educación ambiental…”


Luz verde al Plan Estratégico del Patrimonio Natural y la Biodiversidad




