Las Navidades se han convertido en una época de grandes derroches. En lo que se refiere al energético, los ecologistas piden a las autoridades públicas que tomen medidas para respetar al medio ambiente.
Greenpeace y WWF/Adena aconsejan a los ayuntamientos que restrinjan el alumbrado con el que adornarán las calles de sus ciudades durante las próximas festividades y que, además, lo hagan con energías renovables.
El responsable de las campañas de Cambio Climático y Energía de Greenpeace, José Luis García, considera que la iluminación ha de limitarse tan sólo a las fechas más señaladas. Además, propone emplear sistemas de recarga a base de energía solar.
Heikki W. Mesa, experto en energía de WWF/Adena, también
insta a los alcaldes a mantener el alumbrado público con fuentes
renovables.
Está en contra del “derroche innecesario de electricidad” que supone esta práctica ornamental, por lo que pide que “se haga de la forma más limpia posible”.
“No decimos que no haya que poner las luces, pero se debería reducir el número de horas y emplear fuentes renovables”,
señala.
“El viario público debería encenderse como pronto una semana antes del día de Navidad, y no en noviembre, como ocurre actualmente. Recomienda también retrasar el encendido a las 20.00 horas, y mantenerlas tan sólo hasta las 23.00”.


Luz verde al Plan Estratégico del Patrimonio Natural y la Biodiversidad





Es tan obvio que debería ser así, que no me entra en la cabeza que se tenga que pedir y que, encima, no se vaya a hacer. Pero ¿¿qué demonios hacen las luces navideñas en noviembre?? ¿¿Por qué del verano pasamos a la Navidad casi directamente?? Es agobiante, solo se persigue el consumismo desaforado y es de locos cuando supone un derroche de energía tan grande… y de gasto en una época de crisis. ¿La austeridad para cuándo? ¡A saber…! ¿¿Y la conciencia ecológica?? Ni lo intentes responder…