El otro día vi en el telediario que se están poniendo de moda los techos verdes, sobre todo en los países escandinavos y en Australia. No tenía muy claro en qué consisten por lo que decidí informarme un poco más y lo cierto es que me parece una iniciativa de lo más ecológica, sobre todo para la ciudad.

Un techo verde no es otra cosa que un revestimiento de tierra especial que se coloca en los tejados de los edificios, lo que permite que crezcan jardines y plantas, teniendo incluso capacidad para desarrollar grandes árboles en su superficie.

Entre las innumerables ventajas que tienen, por ejemplo mantienen más fresca la temperatura en verano y la calientan en invierno, añaden pequeños pulmones de oxígeno en las ciudades y permiten a todo el que se atreva a tener un pequeño huerto en su propia casa. Todo un acierto que las constructoras en España están empezando a incluir también como un extra añadido a la piscina o a la cancha de padle.