Aseguran los expertos que la disminución de velocidad de los vehículos en las ciudades reduciría la emisión de gases contaminantes a tal punto que se podrían evitar nada menos que 3.700 muertes en tres ciudades, Madrid, Sevilla y Bilbao.

No contamos con Barcelona porque esta ciudad ya aplica medidas en este sentido, pero si estas otras ciudades eligieran este camino a favor del medio ambiente y la salud, conseguirían además una importante disminución del gasto sanitario.

Además de evitar numerosas muertes, la reducción de los gases contaminantes consigue eludir unas 1.800 hospitalizaciones y 42.000 episodios de bronquitis, asma y otras enfermedades infecciosas y cardiovasculares que empeoran considerablemente con la contaminación atmosférica.

“Que el medio ambiente tiene que ver con salud es obvio. Tenemos evaluaciones que indican que más del 24% de la carga de enfermedad se puede correlacionar con el medio ambiente”.

Así lo asegura el ministro de Sanidad y Consumo, Bernat Soria, quien explica además que la Unión Europea está planificando un programa de intervención medioambiental que tiene un coste de 7.000 millones de euros de 2010 a 2020.

Estos 7.000 millones de euros, asegura el titular de Sanidad y Consumo, generan, no obstante, una disminución del gasto sanitario de 42.000 millones de euros. Es decir, aclara, la inversión en políticas de salud medioambiental multiplica por cinco los beneficios sanitarios.